El desarrollo de criptomonedas consiste en crear una moneda digital propia, ya sea sobre una red existente o con cadena propia, definiendo emisión, suministro y reglas de transferencia. En la Unión Europea la oferta pública de criptoactivos se rige por MiCA. Unknown Gravity desarrolla la parte técnica y la documentación.
Una criptomoneda propia no es un producto: son dos proyectos distintos que comparten nombre.
Emitir un token sobre una cadena existente y arrancar una cadena propia se parecen en una presentación y no se parecen en presupuesto, plazo ni mantenimiento. Empezamos por ahí.
01 / Moneda propia o token sobre una cadena existente
La mayoría de proyectos que nos piden «una criptomoneda» necesitan en realidad un token: un contrato desplegado sobre una red que ya funciona, como Ethereum, Polygon, Arbitrum, BASE o BNB Chain. Heredas su seguridad, sus validadores, sus wallets y su liquidez. El trabajo se concentra en el contrato, el modelo económico y la distribución.
Una moneda propia es otra cosa: una cadena nueva o un fork, con su conjunto de validadores, su consenso y su seguridad económica. Ahí no heredas nada. La red vale lo que valga el conjunto de nodos que la sostiene, y ese conjunto lo tienes que reclutar, incentivar y mantener tú. Es terreno de desarrollo de protocolos, no de despliegue de un contrato.
La pregunta útil no es cuál es mejor, sino qué necesita hacer tu activo que una cadena existente no le permita: reglas de validación propias, aislamiento de datos o control sobre quién puede transaccionar.
02 / Qué cuesta cada vía y qué cuesta mantenerla
El coste de un token está dominado por tres partidas: el desarrollo del contrato, la auditoría de seguridad y el trabajo de mercado posterior (listados, liquidez, comunicación). El código suele ser la parte pequeña. Una vez desplegado, el mantenimiento está acotado: vigilancia del contrato, gestión de claves y roles, y actualizaciones cuando el diseño las contempla.
Una cadena propia añade una estructura de coste permanente: nodos y RPC, incentivos a validadores, monitorización continua, coordinación de las actualizaciones de red, explorador y soporte de wallets, y respuesta a incidentes con gente que entienda el cliente de consenso. No es un proyecto con fecha de entrega, es un servicio en producción: línea recurrente de presupuesto, no inversión inicial.
03 / Cuándo NO merece la pena una cadena propia
Descartamos la cadena propia en estos casos, que son la mayoría:
- El objetivo es representar un activo, recompensar a usuarios o financiar un desarrollo: un token estándar lo hace mejor y antes.
- No hay presupuesto para sostener validadores durante años ni un plan creíble para descentralizarlos.
- Hacen falta liquidez y compatibilidad con wallets y exchanges desde el primer día.
- El motivo real es de posicionamiento («tener cadena propia suena mejor») y no un requisito técnico.
Se justifica cuando hay requisitos de privacidad, control de acceso o rendimiento que una red pública no cubre. Incluso entonces suele bastar una red permisionada: más barata de operar y más fácil de gobernar.
04 / MiCA y el marco que se aplica a tu criptomoneda
El marco europeo clasifica el activo por lo que hace, no por cómo lo llames. MiCA cubre los criptoactivos que no son productos financieros regulados: las fichas referenciadas a activos (ART), las fichas de dinero electrónico (EMT) y todos los demás, categoría que incluye los tokens de utilidad y cualquier otro token sin derechos financieros. Cada grupo tiene obligaciones distintas de libro blanco, autorización y reservas.
Si el activo otorga derechos propios de un valor negociable (beneficios, deuda, voto), no se rige por MiCA sino por la normativa de valores: LMVSI y MiFID II, con el ERIR como figura de registro para representar valores mediante tecnología de registros distribuidos. Eso cambia el proyecto entero: documento de emisión y folleto en lugar de libro blanco, salvo que la oferta encaje en alguna exención; requisitos de custodia; y designación de una entidad responsable de la inscripción y el registro. Esa entidad puede ser el propio emisor, si está autorizado para la custodia y administración de valores, o una o varias entidades que él designe (arts. 7 y 8 de la Ley 6/2023, BOE-A-2023-7053).
La clasificación se hace antes del diseño técnico. Nuestro clasificador MiCA/MiFID te da una primera lectura; no sustituye al criterio de tus asesores legales, pero evita construir sobre un supuesto equivocado.
05 / Cómo trabajamos y qué recibes
Arrancamos con una sesión de encuadre: vía, red de destino y modelo económico. A partir de ahí el trabajo es el de cualquier proyecto serio: especificación funcional, desarrollo del token o del cliente de red, pruebas, despliegue en testnet, auditoría externa y salida a producción.
Entregables: repositorio con los contratos verificados en el explorador, informe de auditoría con las correcciones aplicadas, documento de tokenomics con supuestos y escenarios, procedimiento de gestión de claves y roles, y runbook de operación. El código es tuyo desde el primer día.
Somos un equipo de Málaga con más de 75 proyectos entregados y más de 30 clientes. A julio de 2026, ninguno de los contratos que hemos desplegado ha sufrido un incidente de seguridad conocido. Los errores que más vemos: distribuir antes de auditar, dejar el rol de administrador en una sola clave y publicar un modelo económico que no aguanta el primer año de emisiones.
Si el token debe mantener un valor estable
Cuando el objetivo no es un token nuevo sino cobrar sin exposición al tipo de cambio, lo que encaja es la integración de pagos con stablecoins.
FAQ
Preguntas frecuentes
¿Qué necesito para empezar a desarrollar mi criptomoneda?
Una descripción de qué debe permitir hacer el activo y a quién va dirigido. Con eso decidimos la vía técnica, la red y el marco regulatorio aplicable. Si el modelo económico está abierto, el tokenomics es la primera pieza.
¿En qué blockchains trabajáis?
Ethereum y el resto de redes EVM (Polygon, Arbitrum, BASE, BNB Chain) para tokens estándar, y redes permisionadas cuando el caso exige control de acceso. La cadena propia se aborda aparte, como proyecto de protocolo.
¿Qué mantenimiento necesita una criptomoneda después del lanzamiento?
Un token pide vigilancia del contrato, custodia de claves y actualizaciones puntuales si el diseño lo permite. Una cadena propia pide operación continua: nodos, validadores, versiones del cliente y guardia ante incidentes. Cubrimos ambos formatos.